Curupí

enero 1, 2001

Orden: Malpighiales
Familia: Euforbiáceas.
Nombre científico: Sapium haematospermum Müll. Arg., 1865

Descripción.
Árbol laticífero de buena altura, puede alcanzar los 10 m de alto, y un diámetro de 0,45m. Copa globosa, de contornos irregulares y follaje péndulo. Su corteza es lisa, de color gris sucio. De las heridas segrega un abundante látex blanco.

Hojas.
Simples, alternas, lineales o lineal-lanceoladas, finamente dentadas, glabras, su largo es aproximadamente 10 veces su ancho. Sin glándulas en general en la base de la lámina, algunas pocas hojas con 1 o 2 glándulas o rudimentos de estas, pecíolo de más o menos 1 cm de largo. Follaje semi-caduco o caduco.

Flores.
Amarillas, pequeñas se presentan desnudas y reunidas en espigas, en los extremos de los tallos, de 7-17 cm de longitud. Diclino monoicas, las femeninas se disponen en la base de la espiga, y las masculinas en la parte superior, con dos estambres. A veces toda la espiga es masculina. La floración se da en primavera.

Fruto.
De un llamativo color rojo en la madurez, son cápsulas compuestas por 3 compartimentos, contiene cada uno de los cuales una semilla roja comprimido-globosa.

Hábitat.
Crece a la orilla de acequias, zanjones, arroyos, islas y costas de los ríos. Indicadora de napas freáticas de agua dulce. Especie heliófila y pionera.

Área de dispersión.
Especie propia del sur del Brasil y la Argentina; en nuestro país su distribución se restringe a las islas y costas del río Uruguay. Propagación por semillas.

Usos.
Madera blanca, liviana y bastante porosa, sin diferenciarse albura y duramen, con abundante látex, que contiene 19% de caucho puro. Su madera se emplea para cajones de fruta, bobinas para hilados, carreteles para hilos, tapas armónicas de guitarra y violines, juguetes, etc.