Aguaribay

enero 1, 2001

Orden: Sapindales
Familia: Anacardiaceae
Nombre científico: Schinus molle L., 1753

Descripción.
Es un árbol, de hojas perennes, con copa redondeada y elegante. Ramas gráciles y péndulas; puede medir hasta 15 m de altura.

Hojas.
Las hojas son compuestas imparipinnadas, grandes, lampiñas, con numerosas hojuelas largas y estrechas, con disposición alterna, y terminadas en punta; su borde es entero o raramente serrado.

Flores.
Flores hermafroditas o unisexuales, de pequeño tamaño, dispuestas en un gran número en panículas colgantes terminales y axilares; son de color amarillo, tienen un cáliz con cinco lóbulos, cinco pétalos, diez estambres y un pistilo, rematado en tres estilos.

Frutos.
Drupita del tamaño de un grano de pimienta, de color rosa brillante, con muy poca carne y un solo hueso; al romperlo despide un agradable olor, algo resinoso, a pimienta.

Hábitat.
Es muy resistente a la sequía y a las altas temperaturas, aunque no aguanta bien las heladas.

Distribución.
Se encuentra de forma espontánea, desde el sur de México hasta el norte de Chile, Uruguay y Argentina.

Usos.
Se cultiva en parques, paseos y avenidas. En medicina folklórica las hojas y las flores se utilizan como cataplasmas calientes contra el reumatismo y otros dolores musculares. Se trata de una planta ampliamente utilizada por la medicina tradicional, a su corteza y resina se le han atribuido propiedades tónicas, antiespasmódicas y cicatrizantes, las hojas en función junto con hojas de eucalipto, y en inhalaciones, son usadas para el alivio de afecciones bronquiales. Su resina encuentra parecidas aplicaciones que la almáciga y ha sido empleada como masticatorio en Perú, donde también se elabora con el fruto una bebida fermentada, similar a la chicha, principalmente en Ayacucho. La semilla se emplea como “pimienta rosada”. Molle fue un antiguo nombre genérico para esta planta y deriva del nombre quechua mulli, no del latín molle (“flojo”).