Chilca

enero 1, 2001

Orden: Asterales
Familia: Asteráceas
Nombre científico: Baccharis dracunculifolia D.C., 1836

Descripción.
Arbustos o arbolitos de 0,5-5 m de altura, ramosos, más o menos pubescentes o lanuginosos en las ramas jóvenes, glabros en las adultas. Es el más alto de los Baccharis de Entre Ríos

Hojas.
Hojas sésiles, anchas o angostamente elípticas u obovadas, agudas o subagudas en el ápice y apenas atenuadas en la base, enteras o con 1-4 dientes pequeños a cada lado del margen, uni o penninervadas, pubescentes o lanuginosas cuando jóvenes y glabras o pubérulas cuando adultas, de 1-4 x 0,3-1 cm.

Flores.
Flores numerosas; corolas de 2,5-3,3 mm de longitud, dentadas o laciniadas en el ápice. Capítulos brevemente pedunculados, solitarios en la axila de las hojas superiores formando en conjunto un racimo folioso. Capítulos femeninos con involucro acampanado de 4-5 x 3-4 mm; filarios en 3-4 series, agudos, los exteriores ovados y los interiores angostamente ovados o lineares. Capítulos masculinos con involucro acampanado de 3-4 x 2,5-3 mm; filarios en 3 series, semejantes a los femeninos; estilo con ramas cortas y adheridas entre sí.; cerdas del papus ligera o notablemente ensanchadas en el ápice, de color blanco. Florece en primavera y verano.

Frutos.
Aquenios cilíndricos u obovoides, glabros, 10-costados, de 1-1,5 mm de longitud.

Hábitat.
Vive en toda la Provincia, en los bordes de las rutas, caminos vecinales y en campos mal manejados, donde llega a dominar. Es particularmente abundante en la Paz y Feliciano.

Distribución.
Especie polimorfa propia del sur de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y noroeste y nordeste de Argentina, hasta la región del Delta del Paraná.

Usos.
Utilizada como combustible (Zardini, 1984). Según Jozami-Muñoz (1984) no sirve como leña porque irrita los ojos.