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Claves para cuidar la salud en el verano

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La llegada del verano implica días más largos, actividades al aire libre, recreación, vacaciones, fiestas, agua, sol. He aquí algunos consejos para disfrutarlo plenamente, sin descuidar nuestra salud.

El golpe de calor pone en riesgo la salud.
En diálogo con esta Agencia, la especialista insistió en que, en primera instancia, “nuestra alimentación es uno de los pilares para conservar la salud en esta época. Por eso debemos optar por alimentos e infusiones frescas, que nos permitirán regular nuestra temperatura corporal y refrescarnos, y evitar las comidas abundantes y calientes. Afortunadamente, la estación estival nos ofrece opciones saludables con una amplia variedad de frutas y verduras frescas de estación”.

El segundo punto, muy importante, por cierto, es la hidratación, debido a que más del 70 por ciento de nuestro cuerpo está constituido por agua. Es muy importante hidratarse adecuadamente, ingerir no menos de dos litros de agua diarios, en forma de bebidas frías. Pero atención a esto, se deben escoger aguas saborizadas caseras, hechas por nosotros mismos, o bien, solo agua, para evitar la ingesta de colorantes, saborizantes artificiales y otros químicos que componen gaseosas u otras bebidas comerciales.

Grupos de riesgo
En verano se debe prestar especial importancia a la hidratación en los extremos de la vida, niños y ancianos, debido a que, en los pequeños, el centro termorregulador del cerebro es inmaduro, y en los ancianos se encuentra deteriorado, por lo que se les deben ofrecer líquidos constantemente, aun en la ausencia de sed, para evitar la deshidratación, muy frecuente en estas edades.

Actividad física con cuidado
Otro punto importante es la actividad física. Usualmente en esta temporada solemos aumentar el nivel de actividad, lo que es muy bueno, siempre y cuando tomemos los recaudos necesarios. Para evitar la deshidratación y los golpes de calor, es necesario evitar la actividad física en horarios centrales del día, donde las temperaturas son demasiado elevadas y es fundamental hidratarse antes, durante y después, aun en ausencia de sensación de sed.
Para evitar la deshidratación y los golpes de calor, es necesario evitar la actividad física en horarios centrales del día.

Cuidado con el sol
El sol nos da beneficios, pero si nos exponemos sin protección, puede traer muchos riesgos. El daño se acumula y son riesgosos tanto el sol como las lámparas o camas solares. La luz solar es fundamental para la síntesis de Vitamina D, que participa en la formación ósea, pero es muy importante tener en cuenta cuándo debemos exponernos a ella. Por eso hay que evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16; y usar en forma habitual cremas protectoras solares que bloqueen radiación UVA y UVB, de calidad reconocida y cuyo factor de protección solar (FPS) sea mayor a 30 y nunca olvidar protegernos con ropa clara, holgada, un gran sombrero, y lentes de sol.
Sin embargo, es importante saber que para sintetizar la vitamina D no debemos colocarnos factores de protección solar, para tener contacto con los rayos UV, que son quienes estimulan su producción.

Golpe de calor
Es vital poner en práctica todos los recaudos anteriores, para evitar complicaciones de salud, como, por ejemplo, el tan temido golpe de calor, un trastorno ocasionado por el exceso de calor en el cuerpo, generalmente como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas o del esfuerzo físico en altas temperaturas, ambientes húmedos, mal ventilados y acompañado de una hidratación inadecuada.
Los síntomas usualmente son:
Fiebre
Cambios en el estado mental o el comportamiento, como confusión, agitación, dificultad en el habla
Calor, piel seca o sudoración excesiva
Náuseas y vómitos
Piel enrojecida
Pulso acelerado
Respiración agitada
Dolor de cabeza
Desmayos
Es muy importante que, ante la sospecha o la presencia de algunos de estos síntomas, actuemos rápidamente. Debemos poner a la persona en una bañera con agua fría o dale una ducha, colocar compresas de hielo o toallas húmedas frías en el cuello, las axilas y la ingle. Hacer que la persona beba agua fría para rehidratarse, si puede hacerlo. Además, no ofrecerles nunca bebidas azucaradas, con cafeína o alcohólicas a una persona que lo padezca.

noviembre 19, 2018

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